Los Espartanos contarán por primera vez con un club de rugby fuera del ámbito penitenciario, que funcionará en el partido de San Isidro y permitirá acompañar a quienes recuperaron la libertad en una etapa clave de reinserción social. La iniciativa busca dar continuidad al trabajo realizado dentro de las cárceles a través del deporte, la formación y el acompañamiento comunitario.
El nuevo espacio llevará el nombre de Espartanos Rugby Club y estará destinado a los integrantes del equipo que se formaron en la Unidad 48 de San Martín, una de las sedes históricas del programa. El objetivo fue sostener el vínculo, la disciplina y los valores adquiridos durante el tiempo de detención, una vez iniciado el regreso a la vida en libertad.
La directora ejecutiva de Fundación Espartanos, Dolores Irigoin, explicó que el club funcionará como un espacio de transición y contención. “Espartanos Rugby Club funcionará como un puente entre lo que se construyó dentro del penal y la vida en libertad, ofreciendo continuidad, pertenencia y acompañamiento”, señaló.
La propuesta no se limita a la práctica deportiva. El proyecto incluye instancias de oración, actividades educativas y acciones formativas que acompañarán a los participantes en uno de los momentos más delicados del proceso de reinserción, cuando deben reconstruir su vida social, familiar y laboral.
El club será el primero de estas características en funcionar fuera del sistema penitenciario y marcará un punto de inflexión para la proyección del modelo impulsado por la fundación en distintos puntos del país.
El espacio donde funcionará el club fue cedido por la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires (SCBA) y está ubicado en la calle Bernardo de Irigoyen 2757, en la localidad de Boulogne. Si bien el convenio había sido firmado en marzo de 2025, la cesión oficial se instrumentó a mediados de diciembre, durante un acto institucional.
La actividad fue encabezada por la presidenta de la SCBA, Hilda Kogan, junto al vicepresidente Sergio Gabriel Torres, el ministro de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Juan Martín Mena, y el intendente de San Isidro, Ramón Lanús. También participaron autoridades del Poder Judicial, del Servicio Penitenciario Bonaerense y representantes de la fundación.
Durante el encuentro, el fundador del programa, Eduardo “Coco” Oderigo, afirmó que la decisión implicó un antes y un después para el crecimiento del proyecto. En ese marco, la Corte dispuso la creación de un comité de aplicación que supervisará el uso del predio y facilitará la participación de personas privadas de la libertad en las actividades deportivas.
El origen de Los Espartanos se remonta a principios de 2009, cuando se formó el primer equipo de rugby dentro de una cárcel argentina. Con el paso de los años, el programa se consolidó como una herramienta de reinserción integral que buscó reducir la reincidencia y promover oportunidades reales de cambio a través de un modelo que trascendió lo deportivo.