El Instituto Malbrán confirmó el primer caso de sarampión del año y activó protocolos sanitarios en Azul y Tigre, luego de que una persona residente en la Ciudad de Buenos Aires transitara por ambos municipios antes del diagnóstico. Las autoridades iniciaron tareas de control y seguimiento.
El contagio fue reportado por el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS). La persona, de 29 años, comenzó con síntomas el 9 de febrero y realizó una consulta médica al día siguiente. Días antes había viajado a Filipinas, por lo que se estimó que contrajo el virus durante el vuelo.
Tras confirmarse el resultado positivo, equipos sanitarios desplegaron operativos de rastreo en los lugares donde el paciente participó de encuentros sociales. En Azul asistió a un casamiento y en General Pacheco, partido de Tigre, mantuvo reuniones con familiares y amigos.
El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, informó que “equipos de epidemiología, seguimiento y vigilancia ya se encuentran realizando la investigación de contactos, bloqueo y control de vacunación”. Además, remarcó que “es muy importante que todos y todas estemos vacunados”.
Desde la Municipalidad de Azul solicitaron que ante fiebre, manchas en la piel, catarro, tos o congestión ocular se realice una consulta médica con barbijo. Indicaron que los grupos de riesgo incluyen menores de un año sin esquema completo, personas gestantes e inmunocomprometidas.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede afectar a personas de todas las edades. Se transmite por gotas expulsadas al hablar, toser o estornudar. Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre alta, erupciones cutáneas, secreción nasal, conjuntivitis y tos persistente.
Las autoridades sanitarias insistieron en que la vacunación es la única medida eficaz para prevenir complicaciones y frenar la circulación del virus. También recomendaron a los equipos de salud intensificar la sospecha ante cuadros febriles con exantema y asegurar el seguimiento de los contactos identificados.
El paciente permanece en aislamiento domiciliario junto a su núcleo conviviente mientras avanza la investigación epidemiológica. En ambos municipios se mantiene la vigilancia activa para evitar nuevos contagios y reforzar la cobertura de inmunización en la población.