La empresa Ecopek confirmó que el próximo 31 de marzo cerrará su planta de reciclaje ubicada en General Pacheco, partido de Tigre, donde actualmente se desempeñan alrededor de 40 operarios. La compañía forma parte del grupo mexicano Alpek Polyester, uno de los principales actores del mercado de envases PET en la región.
La decisión fue comunicada por el director de la firma en Argentina, Emilio Larrañaga, quien atribuyó el cierre a la caída sostenida en la demanda y a la falta de un marco regulatorio que promueva el uso de materiales reciclados, como ocurre en otros países latinoamericanos. Según la empresa, el escenario actual no ofrece perspectivas de recuperación en el corto plazo.
Días atrás, Alpek informó que durante 2026 reducirá su plan de inversiones a nivel global a 130 millones de dólares, casi un 31% menos que el año anterior. La compañía justificó ese ajuste en un contexto de incertidumbre económica internacional, menor consumo y debilidad del dólar. En Argentina, el grupo abastece con envases PET a empresas como Coca-Cola, Manaos y distintas aceiteras, y posee una planta petroquímica en el parque industrial de Zárate.
El cierre de Ecopek se da en un marco complejo para el entramado productivo bonaerense. De acuerdo con datos oficiales provinciales, en los últimos dos años cesaron sus actividades más de 5.800 empresas en territorio bonaerense y se perdieron cerca de 62.000 puestos de trabajo.
En paralelo, otras firmas atraviesan situaciones críticas. En La Plata, la pyme Socolor S.A., dedicada a la fabricación de chapas para electrodomésticos, anunció el cierre de su planta tras dos décadas de actividad, lo que también implicó la desvinculación de unos 40 empleados. La empresa venía registrando una fuerte caída en ventas desde 2024, con niveles de producción que en las primeras semanas de 2026 apenas alcanzaban el 10% de su capacidad.
El panorama se completa con dificultades en distintos sectores industriales, en especial en el rubro de línea blanca, afectado por la retracción del consumo y la apertura de importaciones. En ese contexto, el cierre de la planta de Tigre suma preocupación en el cordón industrial norte del conurbano bonaerense.