La histórica marca argentina Lumilagro decidió apagar los hornos de su planta en Tortuguitas, partido de Malvinas Argentinas, y dejar de fabricar ampollas de vidrio tras más de ocho décadas de producción. La empresa anunció que importará componentes desde Asia y reorientará su actividad hacia el diseño y la comercialización.
La medida implicó también un fuerte impacto laboral. Según datos de la compañía, la planta pasó de 220 trabajadores en 2022 a unos 50 empleados directos en la actualidad. Otros 50 puestos indirectos continuaron vinculados a la operación de la firma.
La decisión de Lumilagro se vinculó con un proceso de reestructuración que la empresa atribuyó a la caída del consumo interno y al crecimiento de productos importados en el mercado local. En los últimos dos años, las ventas de la compañía registraron una baja cercana al 50%.
A partir de este cambio, la empresa dejará de producir uno de los elementos centrales de sus termos tradicionales: la ampolla de vidrio. Ese componente comenzará a importarse desde India y Vietnam.
Al mismo tiempo, los termos de acero inoxidable que comercializa la firma se fabricarán en China, con el objetivo de reducir costos y competir con los productos extranjeros que ganaron presencia en el mercado argentino.
La compañía fue fundada hace 83 años por Eugenio Suranyi y actualmente está dirigida por la cuarta generación de las familias Suranyi y Nadler. El director ejecutivo, Martín Nadler, recordó que la empresa atravesó diversas crisis a lo largo de su historia.
El empresario, señaló que uno de los momentos más difíciles ocurrió a fines de los años noventa. “Hemos pasado malos momentos; en 1999 fue muy grave. Nos salvó la crisis del 2001 que devaluó y el tipo de cambio hizo que todas las industrias sean muy competitivas”, afirmó.
El proceso de ajuste incluyó la salida de 170 trabajadores mediante retiros voluntarios durante los últimos dos años. “Fue un proceso dolorosísimo”, expresó Martín Nadler, quien relató que muchos empleados tenían décadas de vínculo con la compañía.
“Lloré al despedir a algunos trabajadores que me conocían desde los cinco años, pero entendieron que era por el futuro de la empresa”, sostuvo el directivo.
En este nuevo escenario, Lumilagro buscará fortalecer su estrategia comercial con el desarrollo de marca, el diseño de productos y acuerdos de licencias con compañías como Disney y distintos clubes de fútbol.
La empresa también proyecta expandir su presencia en el mercado minorista. Entre los planes figura la apertura de su primera tienda exclusiva en el shopping OH Buenos Aires, con la meta de alcanzar 15 locales en el país antes de 2030 y consolidar su presencia en mercados internacionales como Estados Unidos, España, Francia, Chile y Australia.