En medio de la crisis que atraviesan varios sectores de la economía, dos grandes empresas con asiento en la provincia de Buenos Aires avanzaron en las últimas horas con suspensiones de personal, encendiendo una alarma sobre el futuro laboral de cientos de trabajadores.
La tradicional firma productora de pisos y revestimientos, ubicada sobre la ruta 205, acordó con el sindicato un esquema de suspensiones rotativas que afectará a unos 220 operarios. Las licencias temporales serán de entre 12 y 28 días y los trabajadores percibirán el 90% de sus salarios durante ese período. La medida fue consensuada en la delegación del Ministerio de Trabajo bonaerense.
El combo que golpea a la empresa combina tres factores: la parálisis de la obra pública, la invasión de productos importados y el desplome del consumo interno. A eso se suma una restricción en el suministro de gas que terminó de forzar la decisión empresarial. El esquema rotativo busca amortiguar el impacto sin llegar a despidos, al menos por ahora.
El caso de la alimenticia Georgalos es aún más preocupante. La empresa volvió a aplicar suspensiones en su planta de Victoria, partido de San Fernando, y esta vez las acompañó con una reducción salarial del 20%. La medida alcanza a 20 trabajadores, entre ellos delegados sindicales y empleados con más de 30 años de antigüedad.
No es la primera vez que la empresa recurre a este mecanismo. Durante tres meses, la totalidad de los 600 operarios de la planta había sido afectada por un esquema similar. Esta nueva ronda de suspensiones, que profundiza la crisis que arrastra desde el último trimestre de 2025, marca un escalón más en el deterioro de las condiciones laborales dentro de la compañía.