A pesar de los recientes aumentos en el boleto, varias líneas de colectivos que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires continúan atravesando serios problemas económicos y laborales. Hay servicios reducidos, unidades fuera de circulación y reclamos de trabajadores por salarios y condiciones laborales.
Uno de los focos de conflicto se encuentra en la línea 148, que une Florencio Varela, Quilmes, Berazategui y la Ciudad de Buenos Aires. La concesión, históricamente administrada por la empresa El Nuevo Halcón, pasó recientemente a manos de Vicente López SAC luego de la quiebra de la firma anterior.
Sin embargo, la nueva operadora enfrenta dificultades para sostener el servicio. Los trabajadores denuncian incumplimientos y reclaman mejores condiciones laborales. En medio de las asambleas y protestas, incluso se registraron incidentes entre choferes y directivos, mientras una de las cabeceras debió ser custodiada por efectivos policiales.
Ante la situación, la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social dictó una conciliación obligatoria por 15 días. Según informó el Ministerio de Capital Humano, durante ese período el gremio deberá suspender las medidas de fuerza y la empresa tendrá que revertir los despidos y garantizar las tareas habituales.
Aunque la línea 148 funciona con normalidad por el momento, el conflicto sigue abierto.
En paralelo, otras cuatro líneas de la zona norte del conurbano permanecen paralizadas. Se trata de las líneas 333, 407, 437 y 707, pertenecientes a la empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM), que dejó de operar tras declararse en quiebra a fines de abril.
Los recorridos afectados conectan los distritos de San Isidro, Tigre, Vicente López y Escobar. Desde entonces, los choferes agrupados en la UTA mantienen reclamos por la continuidad laboral y la reactivación del servicio.
En ese marco, el municipio de San Isidro presentó una propuesta ante el Ministerio de Transporte para que otras empresas absorban parte de los recorridos que realizaba la línea 707.
Además, el secretario general de la UTA, Roberto Fernández, mantuvo una reunión con el subsecretario de Transporte bonaerense, Damián Contreras. Tras el encuentro, las autoridades anunciaron la conformación de una mesa de trabajo destinada a encontrar una salida al conflicto de las líneas provinciales y comunales afectadas.
Desde el Ministerio de Transporte calificaron la reunión como positiva y señalaron que esperan alcanzar una solución en los próximos días. Según indicaron, el objetivo principal es preservar los puestos de trabajo y asegurar la continuidad de los recorridos.