La crisis por la salida de circulación de la línea 707 abrió una negociación contrarreloj en San Isidro. En ese escenario, la línea 314 aparece como una de las principales alternativas para recuperar un recorrido clave entre Boulogne, Villa Adelina y sectores de Martínez.
La caída de la empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM) afectó también a las líneas 333, 407 y 437. Frente a ese panorama, el Municipio, el Ministerio de Transporte bonaerense, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y compañías privadas comenzaron a diseñar un esquema de emergencia.
La principal propuesta sobre la mesa contempla la creación de un nuevo ramal de la línea 314, operada por la empresa La Primera de Martínez S.A.. El objetivo es cubrir sectores que quedaron sin conectividad tras la desaparición de la 707.
Según trascendió, el trayecto uniría el centro comercial y la estación de Villa Adelina con el Hospital de Boulogne, uno de los puntos más importantes para los vecinos de la zona oeste del distrito.
Desde allí, las unidades continuarían hasta el Bajo Boulogne, un sector con alta densidad poblacional y una histórica demanda de transporte público. Además, el recorrido buscaría absorber parte de los trayectos que realizaba el antiguo ramal naranja de la ex línea 707.
El proyecto también incluye una conexión directa hacia Martínez. Luego de cruzar la Autopista Panamericana, los colectivos ingresarían a distintos sectores comerciales y residenciales de esa localidad.
Los equipos técnicos evaluaron varias opciones para definir el recorrido final. Entre las calles analizadas aparecieron Libertad, Ezpeleta y la avenida Dardo Rocha, aunque hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales sobre el trazado definitivo.
La iniciativa apunta además a reconstruir una conexión transversal entre las estaciones ferroviarias de Villa Adelina y Boulogne Sur Mer, algo que los usuarios reclamaron desde la interrupción de los servicios.
La semana pasada, el Concejo Deliberante de San Isidro aprobó la quita del permiso de explotación de la línea 707 a la empresa MOGSM. Esa decisión permitió avanzar legalmente con la reorganización del sistema de colectivos comunales.
En paralelo, el gobierno de la provincia de Buenos Aires continuó evaluando el futuro de las líneas 333, 407 y 437, cuya jurisdicción depende exclusivamente de la administración provincial.
Mientras tanto, los vecinos siguieron reclamando definiciones concretas sobre los nuevos servicios y los tiempos de implementación. La incertidumbre afectó especialmente a quienes utilizan el transporte público para llegar a centros de salud, escuelas y estaciones ferroviarias.
Aunque las autoridades mantienen hermetismo sobre la fecha exacta de inicio, distintas fuentes señalaron que los primeros días de junio aparecería como el horizonte previsto para la puesta en marcha de los nuevos ramales en las calles de San Isidro.